5 sencillos pasos para principiantes de atención plena: mindfulness práctico

5 sencillos pasos para principiantes de atención plena: mindfulness práctico

Descubre cómo el Mindfulness puede enriquecer tu vida.


Si te decides por la práctica de Mindfulness, estarás en el camino hacia la consciencia y el bienestar, que contribuirán a cambios importantes en tu vida.


Uno de los beneficios, es que te cambia la percepción de ti mismo en relación con el mundo que te rodea y de las relaciones con los demás. También te impulsa a expresar todo tu potencial y mejorar en creatividad.

La práctica es bien sencilla, se trata de prestar atención deliberada a lo que se está haciendo, con una actitud receptiva y sin juicio alguno. Eso resulta ser uno de los mejores antídotos de todo tipo de actitudes negativas, como baja autoestima, ansiedad, falta de vitalidad, poca motivación, estrés, depresión, entre otras.


Uno de los pilares del Mindfulness es la meditación.
Está muy extendida la creencia en que la meditación consiste en parar los pensamientos y poner la mente en blanco, sin embargo, nada más lejos de la realidad. Se trataría más bien de observar los pensamientos y no ‘engancharse’ con ellos. Dejarlos pasar, como pasan los troncos en la corriente de un río.


Según el Dr. Ken A. Verni, el Mindfulness es ‘Sobre todo un camino del corazón –una práctica de conciencia amorosa- que propone acoger todas y cada una de las experiencias en un abrazo espacioso y compasivo’ De modo que, deja que el corazón te guíe a través de las prácticas y reflexiones que te iremos proponiendo. Practícalas en cualquier momento de tu vida. Y empieza ‘Aquí y Ahora’

Te proponemos unos sencillos pasos para iniciarte en la ‘atención plena’:

1 – Siéntate a una mesa con un objeto pequeño enfrente de ti.

Puedes ser una taza, un vaso, una cuchara… cualquier objeto que elijas puede servir.


2 – Mira el objeto detenidamente durante unos minutos.

Procura captar todos los detalles que te sea posible, sin tocarlo ni moverlo, y por supuesto sin juzgar la utilidad, o la belleza, o la forma del mismo. Únicamente tienes que mirarlo en silencio.


3 – Céntrate en las sensaciones.

Cierra los ojos sin moverte y observa todas las sensaciones físicas como el roce de la ropa con tu cuerpo, la sensación del aire entrando por tu nariz, los puntos en los que sientes la silla, o el contacto de tus pies en el suelo.


4 – Presta atención durante unos minutos a los sonidos que escuches.

Puede ser simplemente del sonido de tu respiración, o algún sonido que venga de fuera. ‘Oreja dentro, oreja fuera’. Escucha todos los sonidos de dentro de ti, o del exterior, sin ponerle nombre ni explicar qué sonido es. Sólo tienes que poner tu atención en ellos.


5 – Considera lo que acabas de experimentar.

Al concentrarte en el objeto, en tus sensaciones y después en los sonidos, has dado un descanso a tus preocupaciones. Con el tiempo este ejercicio puede constituir una valiosa herramienta para refrescar la mente.

¡¡¡Bienvenido al presente!!!
El objetivo de la práctica que acabamos de hacer, es justamente prestar atención al instante presente. No se trata de hacerlo en cada momento, sino dejar por un momento los pensamientos de pasado, futuro o la sensación del paso del tiempo. Y por unos momentos, simplemente ‘ser y estar’ en el Aquí y el Ahora

No Comments

Post A Comment