¿Cuáles son las alteraciones craneales más frecuentes en bebés?

Las alteraciones craneales en bebés pueden ser motivo de preocupación para muchos  padres y madres por su repercusión en el desarrollo intelectual, físico y estético del  pequeño. 

Las alteraciones más frecuentes son: 

Plagiocefalia  

La plagiocefalia es una deformidad craneal que ocurre cuando un bebé pasa mucho  tiempo en una misma posición, lo que provoca un aplanamiento en una parte de la  cabeza y en ocasiones se acompaña de abombamiento de otra. Se pueden producir  durante en el embarazo por embarazo múltiple, al contar con menos espacio, por apoyo  del bebé contra estructuras óseas de la madre como la pelvis durante un tiempo  prolongado, por uso de instrumental en el parto… 

Esta condición es bastante común y generalmente se puede corregir con cambios de  postura, tiempo boca abajo supervisado, porteo, uso de estímulos por ambos lados para  conseguir corregir el apoyo mayoritario en uno, tratamiento de fisioterapia y osteopatía de  manera temprana y uso de cascos ortopédicos. 

La cabeza del bebé es muy plástica y deformable, diseñada para que los huesos que  forman el cráneo de plieguen y vuelvan a su estado original tras pasar por el canal de  parto. Además, permite la adaptación y crecimiento necesario del cerebro durante todo el  desarrollo del niño. Presenta unas “aberturas” entre los diferentes huesos llamadas  fontanelas que irán reduciendo su tamaño de manera natural y progresiva hasta los 18  meses aproximadamente hasta que desaparecen y la adaptabilidad del cráneo se reduce  considerablemente. Por todo ellos es muy importante empezar tratamiento de manera  precoz al obtener mejores resultados y de manera más rápida y eficaz. 

Si tienes alguna preocupación o duda sobre una posible plagiocefalia de tu bebé, te  recomendamos consultar a un pediatra, fisioterapeuta pediátrico o un especialista en  neurología pediátrica para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. 

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Craneosinostosis 

La craneosinostosis es una condición más seria en la que una o más de las suturas (unión  de los diferentes huesos del cráneo) se cierran prematuramente, lo que puede afectar el  crecimiento del cerebro, desarrollo sensorial y cognitivo del bebé y la forma y estética de  la cabeza. Esta situación puede requerir intervención quirúrgica para corregir la forma del  cráneo y permitir el crecimiento adecuado del cerebro. Desde la fisioterapia y osteopatía  sólo podemos derivar ante la sospecha ya que la terapia desde este campo no está  indicada. 

Microcefalia 

La microcefalia es una condición en la que el cráneo es anormalmente pequeño debido a  un desarrollo insuficiente del cerebro. Esta condición puede ser congénita (presente al  nacer) o desarrollarse en los primeros años de vida. 

La microcefalia puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo: – Genético.

  •  Infecciones durante el embarazo: Infecciones como el virus del Zika, rubéola,  toxoplasmosis y citomegalovirus pueden afectar el desarrollo cerebral del feto. – Desnutrición severa: La falta de nutrientes esenciales durante el embarazo puede  interferir con el desarrollo adecuado del cerebro. 
  • Exposición a sustancias tóxicas: como el consumo de alcohol, drogas o la  exposición a sustancias químicas tóxicas durante el embarazo puede causar  microcefalia. 
  • Complicaciones en el embarazo: Problemas como la falta de oxígeno al cerebro  del feto (anoxia cerebral). 

Los síntomas pueden variar en gravedad, pero generalmente incluyen: 

  • Cabeza más pequeña de lo normal: la circunferencia de la cabeza es  significativamente menor que el promedio para la edad y el sexo del niño.
  • Retraso en el desarrollo: pueden presentar retrasos en el desarrollo motor y  cognitivo. 
  • Problemas neurológicos: como convulsiones, problemas de equilibrio y  coordinación, y dificultades para alimentarse o realizar tareas de la vida diaria. 

El diagnóstico se realiza mediante la medición de la circunferencia de la cabeza y la  comparación con gráficos de crecimiento estandarizados junto con la realización de  estudios de imagen como resonancias magnéticas para evaluar el desarrollo cerebral. 

Por desgracia no existe un tratamiento específico para agrandar la cabeza o revertir las  complicaciones de la microcefalia, pero se pueden aplicar varias estrategias para tratar  los síntomas que desarrolle el niño y mejorar su calidad de vida. 

  • Terapias de apoyo: terapia del lenguaje, terapia física y ocupacional pueden  ayudar a mejorar las habilidades motoras y cognitivas. 
  • Medicamentos: en algunos casos, se pueden usar medicamentos para controlar  síntomas como convulsiones o hiperactividad. 
  • Intervención temprana: con el objetivo de maximizar el potencial de desarrollo del  niño. 

El pronóstico para los niños con microcefalia varía según la causa y la gravedad de la  condición. Algunos niños pueden tener una inteligencia y desarrollo relativamente  normales, mientras que otros pueden tener afectación más severa a nivel cognitivo o  intelectual y enfrentarse desafíos significativos a lo largo de su vida 

Macrocefalia 

La macrocefalia es lo opuesto a la microcefalia, donde el cráneo es anormalmente  grande. Puede ser un signo de acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo  (hidrocefalia) o de otros problemas subyacentes. 

La macrocefalia puede ser causada por diversas razones, como: 

  • Factores genéticos: puede ser hereditaria y presentarse en familias sin causar  problemas adicionales. 
  • Hidrocefalia: acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro, lo  que provoca un aumento del tamaño del cráneo.
  • Crecimiento excesivo del cerebro: algunas condiciones, como el síndrome de  Sotos, pueden causar un crecimiento anormalmente rápido del cerebro.
  • Trastornos neurológicos: enfermedades como la neurofibromatosis y la esclerosis  tuberosa pueden estar asociadas con macrocefalia. 

Los síntomas de la macrocefalia pueden incluir: 

  • Cabeza grande: la característica más evidente es una cabeza más grande de lo  normal para la edad y el sexo en comparación con niños de similares  características. 
  • Retraso en el desarrollo: pueden presentar retrasos en el desarrollo motor y  cognitivo. 
  • Convulsiones
  • Problemas neurológicos: dificultades en la marcha, cefaleas recurrentes, náuseas  y vómitos. 

El diagnóstico se realiza mediante la medición del perímetro cefálico y la comparación  con gráficos de crecimiento estandarizados y la realización de estudios de imagen como  resonancias magnéticas para evaluar el desarrollo cerebral. 

El tratamiento de la macrocefalia depende de la causa originaria: 

  • Hidrocefalia: puede requerir la colocación de una derivación para drenar el exceso  de líquido cefalorraquídeo. 
  • Intervenciones terapéuticas: terapias de apoyo como la fisioterapia, la terapia  ocupacional y la terapia del lenguaje pueden ser útiles para mejorar las  habilidades motoras y cognitivas e intentar conseguir un desarrollo lo más similar  al esperado a su edad. 
  • Medicamentos para tratar algunos síntomas como las convulsiones.

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Labio leporino y paladar hendido 

Estas son malformaciones en las que el labio superior y/o el paladar no se cierran  completamente durante el desarrollo fetal. Estas condiciones pueden afectar la  alimentación, el habla y la audición, y generalmente requieren cirugía para corregir. 

El labio leporino es una abertura en el labio superior que puede extenderse hasta la nariz.  Puede ocurrir en uno o ambos lados del labio y puede variar desde una pequeña  hendidura hasta una abertura más grande que afecta la encía superior. 

El paladar hendido es una abertura en el techo de la boca que puede afectar la parte  delantera, trasera o ambas partes del paladar. En algunos casos, la hendidura puede ser  submucosa, lo que significa que está cubierta por la membrana mucosa y no se ve visible  a simple vista. 

Las causas exactas del labio leporino y el paladar hendido no siempre son claras, pero  pueden incluir: 

  • Factores genéticos: defectos genéticos heredados de uno o ambos padres.
  • Síndromes genéticos: estas condiciones pueden formar parte de síndromes  genéticos más amplios, como el síndrome de Waardenburg, el síndrome de Pierre  Robin y el síndrome de Down. 
  • Factores ambientales: exposición a ciertas sustancias durante el embarazo, como  el tabaco, el alcohol o ciertos medicamentos. 

Los síntomas pueden incluir dificultades para alimentarse, problemas de habla,  infecciones de oído recurrentes y problemas dentales. El diagnóstico generalmente se  realiza al nacer mediante un examen físico, aunque en algunos casos se puede detectar  mediante ecografías prenatales. 

El tratamiento generalmente implica una serie de cirugías para cerrar las aberturas y  restaurar la función y apariencia normales. Además de la cirugía, los niños pueden  necesitar: 

  • Terapia del habla para ayudar con problemas de comunicación con el trabajo de  logopedas y foniatras. 
  • Ortodoncia para corregir problemas dentales y de mordida. 
  • Atención médica continua con el objetivo de manejar infecciones de oído y otros  problemas frecuentes y relacionados. 

Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños con labio leporino y paladar  hendido pueden llevar una vida saludable y activa. Las cirugías y terapias pueden mejorar  significativamente la apariencia y la función, permitiendo que los niños se desarrollen con  normalidad. 

Síndrome de Treacher Collins 

Este es un trastorno genético que afecta el desarrollo de los huesos y tejidos de la cara.  Los niños con este síndrome pueden tener ojos inclinados hacia abajo, pómulos  subdesarrollados y mandíbulas pequeñas. 

Es causado por mutaciones en determinados genes que afectan la formación de los  huesos y tejidos de la cara. Se hereda de forma autosómica dominante, un solo gen  defectuoso de uno de los padres puede causar el síndrome. 

Las características físicas del síndrome de Treacher Collins pueden variar en gravedad,  incluyen: 

  • Ojos inclinados hacia abajo debido al desarrollo insuficiente de los huesos  faciales. 
  • Ausencia de pómulos hipoplasia (desarrollo deficiente) de los huesos  cigomáticos, da lugar a una apariencia plana en la parte media de la cara.
  • Anomalías en los oídos debido a orejas malformadas o ausentes, lo que puede  causar pérdida de audición. 
  • Paladar hendido. 
  • Mandíbula pequeña puede causar problemas respiratorios y de alimentación. 

El diagnóstico se realiza mediante un examen físico y estudios de imagen como  radiografías o tomografías computarizadas para evaluar el desarrollo de las estructuras  óseas. Las pruebas genéticas pueden confirmar la mutación en los genes asociados.

El tratamiento es multidisciplinario e incluye: 

  • Cirugía reconstructiva para corregir las malformaciones faciales y mejorar la  función y apariencia. 
  • Prótesis auditivas para mejorar la audición en caso de pérdida auditiva.
  • Terapia del habla para ayudar con problemas de comunicación debido al paladar  hendido. 
  • Seguimiento médico continuo para manejar problemas respiratorios, de  alimentación y otros problemas asociados. 

El pronóstico para los individuos con síndrome de Treacher Collins varía según la  gravedad de las malformaciones y la intervención temprana. Con el tratamiento  adecuado, muchas personas pueden llevar una vida saludable y activa. 

Síndrome de Apert 

El síndrome de Apert es una condición genética que causa la fusión prematura de las  suturas del cráneo, así como anomalías en las manos y los pies. Los niños con este  síndrome pueden tener una frente prominente y ojos muy separados. 

El diagnóstico se realiza mediante exámenes físicos y estudios de imagen como  radiografías o tomografías. El tratamiento varía según la gravedad de la condición e  incluye desde intervenciones quirúrgicas hasta terapias de apoyo.

 

Recuerda que en Kaukura somos expertos en alteraciones craneales en bebés, y podemos ayudarte en nuestra clínica de fisioterapia en Moratalaz.

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