Periostitis tibial: causas, síntomas y tratamiento de fisioterapia
La periostitis tibial, conocida también como síndrome de estrés tibial medial, es una lesión por sobrecarga frecuente en corredores y en personas que realizan actividades repetidas de impacto.
Suele provocar dolor a lo largo de la parte interna de la tibia, especialmente durante o después de correr, saltar o entrenar.
Aunque tradicionalmente se ha descrito como una inflamación del periostio, actualmente sabemos que se trata de un problema más complejo, relacionado con el estrés repetitivo sobre la tibia y la capacidad del tejido para adaptarse a las cargas.
En pocas palabras: la periostitis tibial aparece habitualmente cuando la cantidad o intensidad de impacto supera temporalmente la capacidad de adaptación de la pierna. El tratamiento suele centrarse en ajustar las cargas, recuperar fuerza y volver progresivamente al deporte.
¿Qué es la periostitis tibial?
La periostitis tibial o síndrome de estrés tibial medial produce un dolor relacionado con el ejercicio a lo largo del borde interno de la tibia.
Es frecuente en corredores, especialmente cuando se aumenta rápidamente el volumen, la intensidad o la frecuencia de entrenamiento.
El dolor suele aparecer de forma relativamente difusa a lo largo de varios centímetros de la tibia y puede empezar durante la actividad o después de entrenar.
En fases iniciales puede desaparecer al descansar, pero si la sobrecarga continúa puede aparecer cada vez antes durante el ejercicio y tardar más tiempo en desaparecer.
¿Por qué aparece la periostitis tibial?
No existe una única causa.
La periostitis tibial suele aparecer cuando la carga que recibe la pierna supera temporalmente su capacidad para adaptarse.
Puede ocurrir, por ejemplo, al:
- Aumentar demasiado rápido los kilómetros de carrera.
- Incrementar de forma brusca la intensidad de los entrenamientos.
- Introducir más sesiones de carrera o saltos sin suficiente adaptación.
- Volver al deporte demasiado rápido después de una lesión o un periodo de menor actividad.
- Cambiar de superficie de entrenamiento o modificar de forma importante el tipo de entrenamiento.
- Acumular demasiada carga con una recuperación insuficiente.
También pueden influir características individuales relacionadas con la fuerza, la movilidad, la mecánica de la extremidad inferior o antecedentes de lesiones previas.
Esto no significa que exista una única forma “correcta” de correr ni que una determinada pisada sea necesariamente la causa del problema.
Por eso es importante valorar cada caso de forma individual.
Síntomas de la periostitis tibial
Los síntomas más habituales son:
- Dolor en la parte interna de la tibia.
- Molestias durante o después de correr.
- Dolor al presionar sobre una zona relativamente amplia de la tibia.
- Sensación de sensibilidad o sobrecarga en la zona.
- Dolor que inicialmente mejora con el descanso.
- Empeoramiento progresivo si se mantienen las mismas cargas de entrenamiento.
En algunos casos, el dolor puede aparecer también al caminar o realizar actividades cotidianas.
Cuando esto ocurre, conviene realizar una valoración para descartar otras posibles lesiones.

¿Cómo diferenciar una periostitis de una lesión ósea por estrés?
No todo dolor en la tibia es una periostitis.
Una de las principales condiciones que debemos diferenciar es una lesión ósea por estrés, que puede requerir un manejo diferente.
En la periostitis tibial el dolor suele extenderse por una zona relativamente amplia del borde interno de la tibia.
Una lesión ósea por estrés, en cambio, puede provocar un dolor mucho más localizado y progresivamente más limitante.
Conviene consultar con un profesional sanitario especialmente si:
- El dolor está localizado en un punto muy concreto.
- Empieza a doler al caminar.
- Aparece dolor en reposo.
- Existe dolor nocturno.
- Hay inflamación localizada.
- Los síntomas empeoran progresivamente a pesar de reducir el entrenamiento.
- Resulta difícil apoyar la pierna con normalidad.
En estos casos puede ser necesario realizar una valoración médica y determinar si está indicada alguna prueba de imagen.
Tratamiento de fisioterapia para la periostitis tibial
El tratamiento debe adaptarse a cada persona.
No existe una técnica aislada capaz de solucionar todos los casos.
En fisioterapia buscamos principalmente reducir temporalmente las cargas que están provocando los síntomas y recuperar progresivamente la capacidad de la pierna para tolerar el impacto.
Adaptar temporalmente la carga
En una primera fase puede ser necesario reducir temporalmente la carrera, los saltos o aquellas actividades que aumenten claramente el dolor.
Esto no significa necesariamente dejar de hacer ejercicio.
Dependiendo de los síntomas, pueden mantenerse actividades de menor impacto como bicicleta, natación u otros ejercicios que sean bien tolerados.
El objetivo es encontrar una cantidad de actividad que permita reducir la irritabilidad de la zona sin caer en un reposo innecesariamente prolongado.
Recuperar fuerza y capacidad
A medida que los síntomas mejoran, el ejercicio adquiere un papel fundamental.
El programa puede incluir trabajo progresivo de la musculatura de la pantorrilla, especialmente gemelos y sóleo, así como ejercicios dirigidos al pie, rodilla o cadera cuando la valoración indique que son necesarios.
También puede ser necesario trabajar de forma progresiva la capacidad de absorber y producir fuerza antes de volver a realizar grandes volúmenes de carrera o salto.
La selección de ejercicios, intensidad, volumen y progresión debe adaptarse a cada persona.
Volver progresivamente a correr
Cuando caminar y realizar las actividades cotidianas resulta cómodo y la pierna vuelve a tolerar suficiente carga, se puede iniciar una vuelta progresiva al impacto.
En corredores puede ser útil comenzar alternando periodos de caminar y correr y aumentar progresivamente el tiempo de carrera.
No existe una progresión universal válida para todo el mundo.
La vuelta al deporte dependerá de factores como:
- Tiempo de evolución de los síntomas.
- Intensidad del dolor.
- Capacidad de la pierna para soportar carga.
- Nivel deportivo previo.
- Volumen de entrenamiento habitual.
- Respuesta de los síntomas durante y después del ejercicio.

¿Se puede correr con periostitis tibial?
Depende de la intensidad de los síntomas y de cómo responda la pierna a la carga.
En algunos casos basta con reducir temporalmente el volumen o la intensidad. En otros puede ser necesario suspender la carrera durante un periodo y mantener la condición física mediante actividades con menos impacto.
Si el dolor aumenta mientras corres, modifica tu forma de correr o empeora claramente después del entrenamiento o al día siguiente, conviene revisar la carga.
¿Cuánto tarda en recuperarse una periostitis tibial?
No existe un tiempo de recuperación idéntico para todas las personas.
Depende, entre otros factores, del tiempo que lleven presentes los síntomas, de su intensidad, de las cargas deportivas y de la capacidad de la pierna para recuperar progresivamente la tolerancia al impacto.
Por eso es más útil basar la vuelta al deporte en la evolución de los síntomas y en criterios funcionales que establecer una fecha fija desde el principio.
¿Cómo reducir el riesgo de que vuelva?
No existe una estrategia capaz de prevenir todos los casos, pero sí podemos reducir algunos factores modificables:
- Evitar aumentos bruscos del volumen o intensidad de entrenamiento.
- Introducir las cargas de impacto de forma progresiva.
- Mantener una buena capacidad de fuerza de la pantorrilla y del resto de la extremidad inferior.
- Dar suficiente importancia a la recuperación entre sesiones.
- Revisar los cambios recientes de entrenamiento cuando aparecen las primeras molestias.
- Adaptar el retorno a la carrera después de periodos de menor actividad o lesión.
El calzado, la técnica de carrera o determinados factores biomecánicos pueden ser relevantes en algunas personas, pero deben valorarse individualmente y no considerarse la causa universal de la lesión.
Fisioterapia para la periostitis tibial en Moratalaz
Si tienes dolor en la parte interna de la tibia al correr, saltar o entrenar, en Kaukura Fisioterapia podemos valorar tu caso.
En nuestra clínica de fisioterapia en Moratalaz, Madrid, analizamos la historia de tus síntomas, tu carga de entrenamiento, la fuerza y movilidad de la extremidad y las demandas del deporte para diseñar un programa individual de recuperación y vuelta progresiva a la actividad.
Y si durante la valoración encontramos signos que hagan sospechar una lesión ósea por estrés u otro problema que requiera estudio médico, te indicaremos la derivación más adecuada.
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