El embarazo es una etapa de enormes cambios físicos y emocionales.
Durante mucho tiempo se pensaba que “lo mejor era descansar”, pero hoy sabemos que mantener una actividad física adecuada y adaptada es una de las mejores formas de cuidar tu cuerpo y prepararte para el parto y el posparto.
Como fisioterapeutas especialistas en obstetricia, en Kaukura Fisioterapia acompañamos cada semana a mujeres embarazadas que descubren cómo moverse mejor, aliviar molestias y fortalecer su suelo pélvico con seguridad.
En este artículo te explico por qué el ejercicio en el embarazo es tan importante, qué tipo de actividad es más recomendable y cómo adaptar cada movimiento a tu cuerpo y a tu momento gestacional.
Por qué moverte durante el embarazo es esencial
El ejercicio no solo mantiene la forma física:
ayuda a regular el peso, mejorar la circulación, reducir el riesgo de diabetes gestacional y preparar tu cuerpo para el parto.
También contribuye a mantener la salud mental y la conexión corporal, algo fundamental en una etapa donde el cuerpo cambia constantemente.
Entre los beneficios más importantes encontramos:
- Mejor tono muscular y control postural.
- Menos dolor lumbar, ciático o de pelvis.
- Mejor control respiratorio y gestión de la presión abdominal.
- Menor riesgo de edema y varices.
- Mejor recuperación tras el parto.
- Menor ansiedad y mejor descanso.
Beneficios para el suelo pélvico
El suelo pélvico sostiene el útero, la vejiga y el recto, y su función cambia progresivamente durante el embarazo.
Trabajarlo de forma consciente con ejercicios adaptados evita problemas posteriores como pérdidas, prolapsos o dolor en las relaciones.
Durante el embarazo:
- El aumento de peso del útero genera más presión.
- Las hormonas relajan los tejidos.
- Cambia la postura, la respiración y la forma de movernos.
Por eso, la prevención con fisioterapia y movimiento es clave: aprender a gestionar la presión, fortalecer de forma funcional y mantener una musculatura elástica pero activa.
Qué tipo de ejercicio es recomendable
Cada embarazo es distinto, y la actividad física debe adaptarse al trimestre y a la condición de la mujer.
En general, los ejercicios más beneficiosos son aquellos que favorecen la movilidad, la fuerza controlada y la conciencia corporal.

Primer trimestre
✅ Priorizar la movilidad suave y el trabajo postural.
✅ Caminar, nadar o realizar ejercicios de respiración y control de la faja abdominal.
⚠️ Evitar impactos o rutinas de alta intensidad.
Segundo trimestre
✅ Fortalecer piernas, glúteos y espalda baja.
✅ Introducir ejercicios de control del suelo pélvico y diafragma.
✅ Pilates prenatal, yoga o entrenamiento funcional adaptado.
⚠️ Cuidar la alineación pélvica y el control de presiones.
Tercer trimestre
✅ Movilidad pélvica y ejercicios de respiración para el parto.
✅ Trabajo de elasticidad perineal y posturas que faciliten el encajamiento.
✅ Estiramientos suaves, posiciones de descanso y liberación lumbar.
⚠️ Evitar ejercicios que provoquen tensión o sensación de presión hacia abajo.

Precauciones importantes
Aunque el ejercicio es beneficioso en la mayoría de los embarazos, hay casos en los que debe modificarse o pausarse temporalmente.
Por eso, la valoración individual es imprescindible.
Antes de comenzar cualquier programa, se recomienda:
- Una valoración obstétrica que confirme que no hay contraindicaciones.
- Una valoración fisioterapéutica de suelo pélvico y faja abdominal, para adaptar los ejercicios.
- Evitar el sobrecalentamiento y la deshidratación.
- Escuchar al cuerpo: si aparece dolor, mareo o sangrado, detener la actividad y consultar.
Ejemplo de rutina segura (adaptada)
Un programa básico puede incluir:
- Calentamiento (5–10 min): movilidad de pelvis, hombros y columna.
- Fuerza suave (15 min): ejercicios de piernas y glúteos con el propio peso.
- Ejercicios respiratorios: sincronizar inhalación con relajación pélvica y exhalación con activación suave.
- Movilidad pélvica: círculos con pelota, gato-vaca, postura del niño adaptada.
- Relajación final: estiramientos y conexión respiratoria con el bebé.
Movimiento y vínculo emocional
El ejercicio durante el embarazo no solo prepara el cuerpo:
fortalece el vínculo con el bebé y mejora la confianza en el propio cuerpo.
Cada sesión es una oportunidad para escuchar, cuidar y conectar con lo que está ocurriendo dentro.
En las clases prenatales de Kaukura, trabajamos desde la presencia, la respiración y el respeto al ritmo de cada mujer, favoreciendo un embarazo más consciente y una mejor recuperación.

Movernos durante el embarazo no es una moda, es una herramienta terapéutica y preventiva.
Te ayuda a llegar al parto más preparada, a recuperarte mejor y a disfrutar del proceso con más energía y confianza.
En Kaukura Fisioterapia (Moratalaz, Madrid) somos especialistas en fisioterapia obstétrica, suelo pélvico y entrenamiento durante el embarazo y posparto.
Reserva tu valoración y descubre cómo moverte con seguridad y bienestar en cada etapa.
Tu embarazo merece cuidado, conciencia y movimiento.


