En la región cervical contamos con multitud de músculos que permiten una gran variedad de movimientos. Relacionan la región cervical con los brazos, hombros o cráneo.
A nivel de las últimas vértebras cervicales se conforma el origen de los nervios que transcurren por el brazo hasta llegar a la mano. Estos nervios están acompañados por arterias y venas en su recorrido, por ello si en algún punto de su trayectoria desde su origen el espacio se ve reducido puede aparecer síntomas vasculares y nerviosos como hormigueos o pérdida de fuerza. Esto es lo que ocurre en el síndrome de los escalenos, estos músculos se extienden desde las primeras vértebras cervicales hasta la primera y segunda costilla, su función principal es ayudar en la inspiración; cuando se reduce ese espacio entre ellos, por ejemplo con una contractura, se comprimen los nervios y vasos que pasan entre ellos ocasionando los síntomas anteriores.
Causas del síndrome del desfiladero de los escalenos
Otras posibles causas son:
- Presencia de una costilla cervical.
- Anormalidades de los músculos escalenos.
- Escoliosis en la zona cervical-dorsal.
- Malas posturas de cuello mantenidas en el tiempo.
- Traumatismos o lesiones en la zona del cuello.
- Fractura de costilla.
- Latigazo cervical.

¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas del síndrome del desfiladero de los escalenos pueden incluir:
- Dolor en el cuello, hombro y brazo.
- Entumecimiento y hormigueo en el brazo y la mano.
- Debilidad en la mano y el brazo.
- Palidez o cambios en la temperatura de la mano afectada.
- Pulsos débiles en el brazo afectado.
¿Cómo se puede diagnosticar el síndrome del desfiladero de los escalenos?
El diagnóstico del síndrome del desfiladero de los escalenos a menudo se basa en los síntomas del paciente, así como en pruebas de diagnóstico, como la angiografía, la resonancia magnética o la electromiografía (EMG) para evaluar la función nerviosa y vascular.

¿Puede tratarse con fisioterapia?
Desde la fisioterapia y osteopatía se puede tratar a través de técnicas manuales y manipulaciones indoloras con el objetivo de relajar la musculatura, dar movilidad a la columna, primera costilla o caja torácica, ejercicios respiratorios para actuar sobre la musculatura respiratoria como diafragma o escalenos. Además sería recomendable realizar ejercicio terapéutico o guiado para conseguir una mejora de la postura y así lograr que las mejoras perduren en el tiempo. Algunas técnicas y enfoques comunes utilizados en la fisioterapia para el síndrome del desfiladero de los escalenos son:
- Estiramientos: Los fisioterapeutas pueden enseñar ejercicios de estiramiento para los músculos escalenos y otros músculos relacionados en el cuello y los hombros. Estos estiramientos pueden ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la movilidad.
- Terapia manual: La terapia manual, como el masaje terapéutico y la liberación miofascial, puede ayudar a relajar los músculos tensos y reducir la presión sobre los nervios y los vasos sanguíneos.
- Fortalecimiento: El fortalecimiento de los músculos del cuello y los hombros, así como los músculos de la parte superior de la espalda, puede ayudar a mejorar la postura y reducir la compresión de los nervios y los vasos sanguíneos. Esto se logra mediante ejercicios específicos.
- Educación sobre la postura: Los fisioterapeutas pueden proporcionar educación sobre la postura adecuada en el trabajo y en la vida diaria para minimizar la tensión en los músculos y la compresión de estructuras nerviosas y vasculares.
- Técnicas de relajación: El estrés puede empeorar los síntomas del síndrome del desfiladero de los escalenos. Los fisioterapeutas pueden enseñar técnicas de relajación y manejo del estrés para reducir la tensión muscular.
- Terapia física: En algunos casos, se pueden utilizar modalidades de fisioterapia, como la terapia con hielo o calor, la electroterapia y la ultrasonografía, para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Los síntomas suelen mejorar e incluso desaparecer con el tratamiento y el ejercicio regular pero depende de cada caso y el origen del problema por eso es importante hacer una primera valoración para poder concretar y centrar el tratamiento o derivar al médico en caso de que fuera necesario. Recuerda que en Kaukura somos expertos y podemos ayudarte en nuestra clínica de fisioterapia en Moratalaz.


