El cólico del lactante es una afectación bastante común que afecta a aproximadamente uno de cada cuatro bebés durante los primeros meses, suele comenzar en las primeras semanas de vida hasta el tercer o cuarto mes. Se caracteriza por episodios de llanto intenso e inconsolable durante varias horas sin una causa aparente, que suelen ocurrir más frecuentemente por la tarde y la noche.

¿Qué es el cólico del lactante?
El cólico del lactante se define como episodios de llanto intenso y prolongado en un bebé sano. Estos episodios suelen ocurrir al final de la tarde o por la noche y pueden durar varias horas. Aunque el llanto es una forma normal de comunicación para los bebés, el cólico se caracteriza por ser más persistente y difícil de calmar.
Causas del cólico del lactante:
La causa exacta del cólico del lactante no se conoce bien, los estudios indican que se pueden deber:
- Inmadurez del sistema digestivo.
- Factores psicológicos y sociales: excesiva estimulación del bebé, cambios constantes en la rutina diaria, o la inexperiencia de los padres.
- Alergias alimentarias: en ocasiones, la alergia a la leche de vaca puede ser un desencadenante.

¿Cuáles son los síntomas?
- Llanto intenso: episodios de llanto que pueden durar desde unos minutos hasta varias horas.
- Postura del bebé: suele encoger las piernas sobre el abdomen y cerrar los puños.
- Enrojecimiento facial.
¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a que se encuentre mejor?
No existe un tratamiento específico para el cólico del lactante, pero hay varias estrategias que pueden ayudar a aliviar los síntomas:
- Calmar al bebé.
- Cambios en la dieta: cambiar a una fórmula hidrolizada o ajustar la dieta de la madre si está amamantando.
- Cambios de posiciones.
- Movimiento suave: mecerse en una silla, pasear al bebé en un cochecito o usar un columpio para bebés.
- Usar chupete.
- Ruido blanco.
- Masajes: darle masajes suaves en el abdomen puede ayudar a aliviar los gases y el malestar.
- Baño tibio: puede relajar al bebé y aliviar su malestar.
- Acudir al fisioterapeuta y osteópata pediátrico para que tratar la sintomatología con técnicas suaves e indoloras que mejoran la expulsión de gases y el tránsito intestinal. Es una herramienta muy importante y útil que muchos padres desconocen ya que se consiguen mejorar los síntomas y el bienestar del pequeño.
Es importante recordar que el cólico del lactante es una patología temporal que generalmente desaparece hacia los 3 o 4 meses de edad y no tiene efectos a largo plazo en la salud del bebé. Si tienes dudas, siempre es recomendable consultar con un pediatra.
Además, te recomendamos mantener una rutina ya que los bebés se sienten más seguros y cómodos con una rutina predecible. Así como crear un ambiente tranquilo reduciendo la estimulación en el entorno del bebé, como luces brillantes y ruidos fuertes. Es importante, observar las reacciones del bebé, si notas que tu bebé tiene una reacción adversa después de consumir ciertos alimentos, considera eliminarlos temporalmente de
tu dieta. Te animamos a mantener una dieta equilibrada asegurándote de consumir una variedad de alimentos saludables para obtener los nutrientes necesarios.
Cada bebé es diferente, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Es importante tener paciencia y probar diferentes métodos para ver cuál es el más efectivo. Si los síntomas persisten o empeoran, es recomendable consultar con un pediatra.


